No hay necesidad de sobreanalizar, ¡solo de vacunar!

Vacúnalos para que se mantengan seguros

Es difícil mantener a los hijos seguros cada minuto del día. Pero hay una cosa que puedes hacer para protegerlos las 24 horas del día, los siete días de la semana. Puedes lograrlo mediante las vacunas. Si tus hijos no tienen las vacunas, corren mayor riesgo de padecer ciertas enfermedades mortales. También pueden propagar estas enfermedades, tanto a sus amigos como a los familiares.

¿Qué vacunas necesitan los niños?

Todos sabemos que los bebés y los niños pequeños necesitan muchas vacunas, por lo que sería más fácil recordarlas. Pero todos los niños necesitan vacunas para mantenerse saludables, como las que deberían recibir durante la preadolescencia y la adolescencia. Posiblemente, el médico te haga un recordatorio durante la consulta preventiva anual para niños.

Las vacunas son una manera fiable de evitar muchas enfermedades que en el pasado fueron mortales. La función de las vacunas es exponer el cuerpo a una cantidad muy pequeña de versiones débiles o muertas de gérmenes o virus. Entonces, su sistema inmunológico construye recursos para combatir esos insectos en el futuro. Las vacunas, por ejemplo, contra la poliomielitis, el sarampión y las paperas, han ralentizado o extinguido estas enfermedades en Estados Unidos.

Hace cien años, millones de personas morían de un brote de estas enfermedades infecciosas. Hoy, la situación ha cambiado.

Pero aún hay distintas opiniones en cuanto a la seguridad de las vacunas. Probablemente, has oído hablar de ello en la televisión, en internet o incluso en la parada del tren o autobús. Algunos padres no se sienten seguros y prefieren no vacunar a sus hijos. Por ejemplo, uno de los temores comunes del que probablemente hayas oído hablar es el supuesto vínculo entre el autismo y las vacunas.

Sin embargo, las investigaciones confiables siguen sin encontrar ningún vínculo de este tipo. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades indican que las vacunas no causan autismo. Un estudio reciente en el que participaron más de 650,000 niños en Dinamarca muestra nuevamente que no existe un vínculo entre el autismo y la seguridad de las vacunas.

El regreso del sarampión

Una enfermedad poco común ha vuelto a aparecer gracias a un pequeño número de padres que decidieron no vacunar a sus hijos. Todo empezó cuando varios niños que visitaron un parque de atracciones en 2014 contrajeron sarampión. No se había presentado una situación similar en Estados Unidos en 15 años. El efecto continúa con otro aumento de casos en 2019; esta vez se relaciona con viajes en avión a países donde el riesgo de sarampión es más elevado.

“De las personas que se han infectado, especialmente entre niños, en su mayoría se trata de niños que no han sido vacunados”, asegura el Dr. Anthony Fauci, director de National Institute of Allergy and Infectious Diseases (instituto nacional de alergias y enfermedades infecciosas). “Y es realmente lamentable porque es algo prevenible mediante vacunación. Una de las cosas que sabemos de la vacuna contra el sarampión es que tenemos una de las vacunas más eficaces para tratar cualquier enfermedad viral o para cualquier microbio".

El sarampión no es la única enfermedad que podría regresar si continúan las tendencias contra las vacunas. También se han visto brotes recientes de tos ferina, comúnmente una enfermedad infantil y que tiene la capacidad de extenderse rápidamente.

Aunque en Estados Unidos tengamos la suerte de que ya no existan algunas de estas enfermedades, el brote de sarampión de 2019 nos demuestra que solo basta un viaje en avión para que reaparezcan. Por ejemplo, la poliomielitis afecta a algunos niños en ciertos países de las islas del Pacífico, del Medio Oriente y de África. Las personas infectadas pueden propagar esta enfermedad durante semanas; tanto antes como después de que se presenten las señales.

Estos y otros casos ejemplifican lo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen al respecto: "Pronto podríamos encontrarnos luchando contra las epidemias de enfermedades que pensamos que habíamos conquistado hace décadas".

Por último, vacunarse también ayuda a proteger a nuestra familia, a nuestros amigos y a quienes nos rodean. Algunas personas, como los bebés , las mujeres embarazadas, quienes reciben tratamiento contra el cáncer, así como quienes han tenido trasplantes de órganos, que padezcan el VIH u otros problemas médicos, podrían no poder recibir algunas vacunas de manera provisional o de ninguna manera. Para proteger a estos grupos es necesario que las personas que los rodean estén vacunadas, con lo que se reduce la probabilidad de propagar estas enfermedades.

Habla con el médico o con el pediatra de tu hijo para resolver cualquier duda o inquietud que tengas. El doctor podrá orientarte con la información necesaria. De esta manera, podrás tomar decisiones informadas para el bien y la salud de tu familia y tu comunidad.

Presencia de programa de clínicas móviles Care Van en las comunidades Texas

La misión de Blue Cross and Blue Shield of Texas de brindar acceso a servicios médicos también incluye a las poblaciones marginadas. Esta misión se lleva a cabo en colaboración con Caring for Children Foundation. Más información sobre el programa de clínicas móviles Care Van, y para saber cuándo estarán en tu comunidad, visita el sitio web de Programa Care Van.

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